Microbiota y hormonas: lo que toda mujer debería saber

Entrevista con Dra. Kira Tacury

Soy la Dra. Kira Tacury, médico especialista en nutrición, medicina y salud hormonal de la mujer.
No llegué a este enfoque por casualidad, sino por experiencia propia… y eso cambió por completo mi forma de ver y ejercer la medicina.
Creo en una medicina que no se queda solo en el tratamiento, sino que también trabaja desde los hábitos reales. No creo en dietas restrictivas, porque no funcionan a largo plazo. Creo en una alimentación balanceada y en un enfoque integral, donde la nutrición, el ejercicio y un tratamiento bien dirigido hacen la diferencia.

Claves para equilibrar tus hormonas desde el intestino

 ¿Cómo se relaciona la microbiota intestinal con el equilibrio hormonal femenino y qué impacto tiene en etapas como el ciclo menstrual o la menopausia?

El intestino y las hormonas están más conectados de lo que imaginamos. Dentro del intestino viven bacterias que ayudan a procesar y regular los estrógenos; que son las hormonas femeninas por excelencia. Cuando esas bacterias están alteradas, los estrógenos no se regulan bien, y eso se puede sentir en el cuerpo como: ciclos irregulares, cólicos más intensos, cambios de humor fuertes antes de la regla o síntomas más difíciles durante la menopausia como los calores, el insomnio o la irritabilidad.

El intestino no es solo el órgano que digiere la comida también influye directamente en cómo te sientes como mujer en cada etapa de tu vida. Cuando está bien, todo fluye mejor.

¿Qué evidencia existe sobre el uso de probióticos en la salud hormonal de la mujer y en qué casos recomienda su suplementación?

Sí, y cada vez hay más estudios que lo confirman. Los probióticos son bacterias buenas que, cuando se toman de forma correcta, ayudan a que el intestino funcione mejor y como ya sabemos, un intestino sano impacta directamente en las hormonas. Se ha visto que ciertas cepas ayudan a regular los estrógenos, reducir la inflamación y hasta mejorar el estado de ánimo.

Ahora, ¿los recomiendo para todas? No. Los sugiero cuando hay señales de que el intestino necesita apoyo: hinchazón frecuente, digestión lenta, tránsito irregular, o cuando hay una alteración hormonal evidente. También cuando la paciente ha tomado antibióticos por mucho tiempo o lleva años con anticonceptivos. Siempre dentro de un contexto médico un probiótico solo, sin más cambios, no hace milagros.

En condiciones como el síndrome de ovario poliquístico (SOP) o el síndrome premenstrual, ¿Cómo pueden los probióticos apoyar el manejo integral de los síntomas?

El SOP y el síndrome premenstrual son dos condiciones que afectan a muchísimas mujeres y que tienen algo en común: la inflamación y el desequilibrio hormonal.

En el caso del SOP, las mujeres que lo tienen suelen tener una microbiota más pobre, lo que empeora la inflamación y dificulta que el cuerpo regule bien la insulina y los andrógenos, que son las hormonas masculinas que en exceso generan síntomas como el acné, el vello y los ciclos irregulares. Ciertos probióticos han mostrado que ayudan a mejorar esa sensibilidad a la insulina y a bajar esa inflamación de fondo.

En cuanto al síndrome premenstrual, el intestino influye en la producción de serotonina; la hormona del bienestar. Cuando el intestino está bien, hay menos irritabilidad, menos ansiedad y los días previos a la regla se viven con más calma.

«Lo más importante y lo que le digo a todas mis pacientes es que NO reemplazan un tratamiento médico, pero suman mucho cuando forman parte de un plan integral.«

¿Qué señales o síntomas pueden indicar que una mujer necesita apoyar su microbiota intestinal con probióticos?

Hay señales que el cuerpo manda y que muchas veces ignoramos o normalizamos. Del lado del intestino: hinchazón frecuente, gases, estreñimiento, diarrea recurrente o sentirte muy pesada después de comer. Pero también hay señales hormonales que pocas asocian con el intestino: ciclos muy irregulares, síndrome premenstrual intenso, acné hormonal, retención de líquidos, cansancio constante o cambios de humor que parecen no tener explicación.

Y si además has tomado antibióticos varias veces, has usado anticonceptivos por años o tu alimentación es mala, es muy probable que tu microbiota esté pidiendo ayuda.

Para una mujer que quiere empezar a cuidar su salud hormonal desde adentro, ¿Cómo integraría usted los probióticos dentro de una rutina diaria de nutrición y suplementación?

Por lo más básico y lo más poderoso: la alimentación.

Ningún suplemento va a funcionar bien si la base no está. Lo primero es construir una dieta rica en fibra, verduras, frutas, legumbres, semillas e incorporar alimentos fermentados como el yogur natural o el kéfir. Y reducir el azúcar y los ultraprocesados, que alteran directamente la microbiota.

Si además de eso se necesita un probiótico, lo ideal es elegirlo con orientación médica, porque no todos son iguales ni sirven para lo mismo.

Adicional es importante que se sepa que se debe tomarlo con constancia mínimo dos o tres meses para ver resultados reales y a eso sumarle siempre el ejercicio y el manejo del estrés, porque el cortisol elevado destruye la microbiota.

Cuando cuidas tu microbiota, no solo mejoras tu digestión: transformas tu bienestar, tu energía y tu equilibrio hormonal desde adentro.

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